Marruecos, bajo la dirección ilustrada de Su Majestad el Rey, ha hecho de la paz, la seguridad y la estabilidad en África una elección estratégica y un compromiso constante

Luanda – Marruecos, bajo la dirección ilustrada de Su Majestad el Rey Mohammed VI, ha hecho de la paz, la seguridad y la estabilidad en África una elección estratégica y un compromiso constante, a través de su contribución a la prevención de conflictos, a la mediación, al mantenimiento y a la consolidación de la paz, así como a la reconstrucción posconflicto, afirmó el domingo en Luanda el Jefe de Gobierno, Aziz Akhannouch.

Akhannouch, quien representa a Su Majestad el Rey en la sesión extraordinaria de la Unión Africana dedicada al refuerzo de los mecanismos de prevención y resolución de conflictos en África, celebrada en la capital angoleña, estuvo acompañado por el ministro de Asuntos Exteriores, Cooperación Africana y Marroquíes Residentes en el Extranjero, Nasser Bourita, el embajador, Representante Permanente del Reino ante la Unión Africana y la Comisión Económica de las Naciones Unidas para África, Mohamed Arrouchi, y la embajadora de Marruecos en Angola, Saadia Alaoui.
El Jefe de Gobierno explicó que la Visión Real se basa en la profunda convicción de que la paz, la seguridad y el desarrollo son dimensiones interdependientes e indisociables, y que la prevención duradera de los conflictos pasa necesariamente por el tratamiento de sus causas profundas, especialmente las económicas, sociales, institucionales, climáticas y humanitarias.
Subrayó que la paz no se construye únicamente a través de intervenciones después del estallido de las crisis, sino también mediante la inversión en los factores que favorecen una estabilidad duradera, particularmente respondiendo a las aspiraciones de los jóvenes, reforzando el papel de las mujeres y creando oportunidades de empleo, así como consolidando la seguridad alimentaria, hídrica y energética, desarrollando las infraestructuras, la conectividad a escala del continente y la integración económica.
Tras señalar que no se trata simplemente de políticas de desarrollo, sino de verdaderos pilares que contribuyen directamente al refuerzo de la paz y la estabilidad, Akhannouch sostuvo que «tenemos que pasar progresivamente de una lógica de gestión de conflictos a una lógica de construcción de las condiciones de la paz y de prevención de conflictos antes de su estallido».
En este marco, recordó que Su Majestad el Rey Mohammed VI concede una importancia particular a una cooperación Sur-Sur africana eficaz, solidaria y concreta, situando al ciudadano africano en el corazón de sus prioridades y traduciendo la solidaridad africana en proyectos tangibles en los ámbitos de la alimentación, el agua, la energía, la salud, la formación, la inversión y las infraestructuras.
Añadió que la consolidación de la paz y la estabilidad exige también hacer frente a los desafíos emergentes y crecientes, tales como el cambio climático y el estrés hídrico, el terrorismo y la delincuencia transnacional organizada, así como la proliferación de grupos armados no estatales, que constituyen una amenaza para la autoridad del Estado, su soberanía e integridad territorial, sin olvidar las injerencias exteriores y los riesgos vinculados a la desinformación resultante de un uso desviado de las tecnologías modernas.
El Jefe de Gobierno estimó que la responsabilidad de África respecto a su seguridad, estabilidad y futuro implica también reforzar su capacidad para contar con sus propios recursos y medios.
Concluyó que África necesita asociaciones internacionales sólidas y equilibradas, pero que debe, al mismo tiempo, reforzar su capacidad para financiar sus propias prioridades y asegurar su sostenibilidad, ya se trate de planes destinados a consolidar la paz, la seguridad y la estabilidad o de proyectos de desarrollo sostenible, lo que impone anclar el principio de la confianza de África en sí misma.