Sáhara marroquí: en Helsinki, la autonomía bajo soberanía marroquí, en el centro de un debate sobre la paz duradera y el futuro de las poblaciones de Tinduf

Helsinki – Con motivo de la celebración del primer aniversario de la Fiesta de la Unidad y del 51.º aniversario de la Marcha Verde, la Embajada del Reino en Helsinki y la Asociación de Amigos Finlandeses de Marruecos organizaron, el lunes, el quinto encuentro temático anual dedicado a la autonomía.
Bajo el lema «Repensar el diferendo regional en torno al Sáhara: la autonomía como vía hacia una paz regional duradera y la dignidad humana», este encuentro reunió a expertos finlandeses, marroquíes y noruegos en torno a las dimensiones políticas, institucionales y humanitarias de la iniciativa marroquí de autonomía, con especial atención al futuro de las poblaciones de los campamentos de Tinduf.
Al abordar los últimos acontecimientos del proceso de la ONU, el embajador de Marruecos en Finlandia, Mohamed Achgalou, destacó el alcance político y jurídico de la Resolución 2797 del Consejo de Seguridad, adoptada el 31 de octubre de 2025, así como los acontecimientos que rodearon la votación de la ONU del pasado viernes, subrayando que esta votación demostró que dichas evoluciones se inscriben en una dinámica internacional que consagra la autonomía como única vía para la solución política del diferendo.
Según el diplomático marroquí, la situación de las poblaciones de Tinduf exige un enfoque pragmático que tenga en cuenta las realidades políticas actuales, la dinámica de desarrollo emprendida en las provincias del Sur y la evolución del contexto internacional favorable a la autonomía. Lamentó la persistencia de una situación humanitaria prolongada, considerando que la dignidad, los derechos y las aspiraciones de las poblaciones afectadas ya no deberían estar supeditados a consideraciones políticas e ideológicas obsoletas.
Para Achgalou, la iniciativa marroquí de autonomía, cuyo apoyo internacional constituye actualmente un elemento fundamental del proceso político, va más allá de la simple solución de un diferendo territorial. También ofrece una respuesta de profunda dimensión humana, que concilia la soberanía nacional, la gestión democrática de los asuntos locales, el desarrollo socioeconómico y la protección de los derechos fundamentales.
Reafirmando el apego de Marruecos al multilateralismo, al mantenimiento de la paz y a la cooperación con las Naciones Unidas, el embajador subrayó que el fin de la Minurso no puede poner en entredicho el compromiso del Reino con la paz en el marco de su soberanía nacional, así como con la seguridad y la tranquilidad de sus ciudadanos.
Los demás participantes aportaron perspectivas complementarias sobre las condiciones políticas, institucionales, económicas y humanas de una autonomía duradera.
