Coronavirus : Los campamentos de Tinduf escenario de un nuevo escándalo  

El más afortunado de los cien saharauis, especialmente mujeres y niños, que quedaron bloqueados en la frontera de Argelia con Mauritania debido a la pandemia de coronavirus, finalmente fueron autorizados este viernes 27 de marzo a regresar a los campamentos de Tinduf.

Pero a su regreso, estos saharauis que ya sufrieron demasiado durante su estadía forzada en medio del desierto sin agua ni comida, fueron confinados para su gran asombro, en salas de aislamiento diseñadas para albergar a varias personas a la vez, ante la falta de saneamiento y equipamiento esencial para sus necesidades cotidianas.

En lugar de dirigirlos a centros de salud apropiados para la cuarentena, las autoridades argelinas y los dirigentes del Polisario no encontraron nada mejor que amontonarlos como ganado en habitaciones estrechas en medio del desierto, sin asistencia médica.

Como recordatorio, otro grupo de saharauis de los campamentos de Tinduf, se encontraron en la mañana del viernes 21 de marzo, rodeados manu militari por elementos del ejército argelino a las afueras de la ciudad de Tinduf, dónde se habían desplazado para abastecerse de alimentos y combustible que faltan en los campamentos.

Con respecto al primer grupo, el sitio “Al-Mustaqbal Al-Sahrawi” del llamado “ministerio de salud saharaui” anunció hace dos días, después de “enterarse por sus propias fuentes que el viernes 27 de marzo de 2020, el sufrimiento de los ciudadanos saharauis bloqueados en las fronteras de Argelia terminó permitiéndoles volver a los campamentos unos días después de su estadía al aire libre en la frontera “de Mauritania”.

Y la misma fuente de agregar que “las autoridades argelinas, en coordinación con las autoridades saharauis, solo han permitido que mujeres y niños bloqueados entren en los campamentos, mientras que los hombres han sido excluidos de la decisión” y han por lo tanto, sido dejados a su suerte. A buen entendedor pocas palabras bastan.