Tinduf : polisario juzgado por crimen de lesa humanidad

Brahim Ghali, presidente y comandante supremo de las fuerzas mercenarias de la “república títere” rasd (República Árabe Saharaui Democrática), afirmó estos últimos días que el estado saharaui “será estricto en el ejercicio de su soberanía sobre los territorios liberados”, a través de la garantía del orden público, la lucha contra el crimen organizado y la protección de los recursos nacionales contra todas las amenazas, en particular el tráfico de drogas y el terrorismo”, mientras que las milicias del Polisario están involucradas en la desviación de las ayudas humanitarias, el tráfico de drogas, armas y peor aún en el terrorismo transsaheliano (Sahel intelligence).  

Los saharauis, secuestrados durante cuatro décadas en los campamentos de Tinduf, una prisión al aire libre, se encuentran en estado crítico tras malos tratos y abusos perversos, solo sus carceleros polisarios y sus acólitos se aprovechan de esta situación macabra.

Las ONG alertan sobre las condiciones de vida de hombres y mujeres que nunca han podido abandonar los campamentos de Tinduf desde su nacimiento.

Las difíciles condiciones de vida, el maltrato sufrido por los saharauis, requieren una intervención internacional y multifacética para repatriarlos a su país de origen, el Reino de Marruecos, para poner fin a su sufrimiento físico y mental.

Ante la creciente oposición en los campamentos, el liderazgo mercenario presionó a Argelia para que erigiera un muro plagado de minas, en todo el perímetro de Tinduf.

Las caravanas humanitarias, destinadas estos últimos días a los campamentos de saharauis secuestrados, son manipulaciones maquiavélicas para llamar la atención de la opinión internacional.

Brahim Ghali, un notorio torturador, con su cruel círculo de mando, que mantiene el status quo para su propio beneficio financiero, debe ser procesado y juzgado por la Corte Penal Internacional por crímenes contra la humanidad.

La posición del Reino de Marruecos con respecto a este conflicto es clara y cuenta con el apoyo de varios países, la ONU, la Unión Europea y organismos internacionales. (SI).